DE CINE

Yo confieso ser testigo accidental

De un viaje a ninguna parte.

Único testigo de lo que sucedió una noche,

Con la sospecha de que solo se vive una vez.

Mi instinto básico,

Tus ojos negros en tu cara de ángel.

Aquel breve encuentro en el estanque dorado,

Descalzos por el parque, como ángeles perdidos.

Esplendor en la hierba bajo el imperio del sol.

Tú, atormentada por el hombre tranquilo,

Sigues la huella del fugitivo.

Nueve semanas y media, furia surgida de entre los muertos,

Amistades peligrosas, apagando la luz de gas de tu corazón indomable

Mundos opuestos,

Guerra y paz, odio y orgullo, Ser o no ser,

Encadenados al precio del poder sin conciencia,

Buscando una amarga victoria que, peligrosamente juntos,

Nos dejan a merced del odio,

De aquí a la eternidad.

Fui el hombre que pudo reinar,

En la ciudad sin ley de los corazones solitarios,

De cumbres borrascosas y horizontes perdidos.

Lo que queda del día

Recuerda que más allá de la duda,

Siempre seremos los inmortales,

Los intocables que camino del sur

Buscaremos senderos de gloria,

Proclamando: ¡Quiero vivir!

 

Poema elaborado con los títulos de 50 películas  emblemáticas de la historia del cine (en negrita). Os animo no solo a verlas, sino a que hagáis un ejercicio literario parecido con los títulos de las películas que conozcáis.

GONZALO GONZÁLEZ GONZÁLEZ

ASTÉRIX Y TINTÍN

Hoy  toca hablar de cine y literatura. Recientemente he visto la película de Tintín y el secreto del unicornio. El mundo, decía una amiga mía, se divide en los que toman Cola Cao y los que toman Nesquik… Yo digo que se divide en los que de pequeños y de grandes hemos crecido y leído a Astérix y Obélix , y los de Tintín.

Confieso que Tintín me parecía un pelirrojo sin argumento, con su perrito y su flequillo sempiterno, con esos dos policías de bigotillo ridículo y el barbudo capitán. Nunca me atrajo ese cómic. Por el contrario las aventuras de Astérix y Obélix eran muy entretenidas y muy buenas. Siempre te identificabas con el orondo y buenón de Obélix, que se cayó de pequeño en la marmita , y por eso no le dejaban tomar la poción mágica, Obélix siempre iba con sus menhires vendiéndolos en la aldea, y cuando tenía hambre, es decir siempre , iba a por los jabalíes al bosque. Luego estaban otros personajes que les tomabas cariño, como  el pobre músico que tan horrorosas melodías componía,  el jefe de la aldea, tan altivo y tontorrón, que siempre se caía del escudo con el que sus sirvientes lo porteaban., el oh! Druida,  el viejete y su mujer Fabiola, tan guapa,  el pescadero de la aldea y su mujer, vendiendo pescado pasado,  el herrero, tan brusco y fortachón que siempre le pegaba por venderle esa bazofia de pescado, y por supuesto Astérix, ese pequeño galo, inteligente, amigo a muerte de Obélix , protagonista de todas las aventuras, las cuales siempre acababan con un maravilloso y pantangruélico banquete de toda la aldea alrededor del fuego

Como podéis adivinar, estaría hablando de este cómic francés mucho más tiempo, pero el objeto de este artículo es otro.

Gerard Depardieu  protagonizó una película sobre Astérix y Obélix. Cuando me enteré de que este cómic, mi cómic,  fue llevado al cine, dudé si ir a ver la película o no. Mis dudas se confirmaron cuando por fin me animé a verla. Muy mala, muy simplona y nada que ver con el cómic. Catastrófica, horrorosa, me llevé una gran decepción

Hay veces que  el cine y la literatura están reñidos y no deben ir de la mano. Como éste es el caso. Sin embargo, la película de Tintín me gustó, fue entretenida y divertida. No sé que opinarán los fans de Tintín.

Chicos, os propongo que  vayáis a verla y opinéis por vosotros mismos. También os propongo que leáis cómics,  porque es otra forma de literatura. Podéis escoger multitud de ellos, y por supuesto decantaros bien por Astérix o por Tintín. Espero que lo disfrutéis todo.

Belén Romero Pérez

El señor de las moscas

Son innumerables las novelas de todo género que han cautivado a los cineastas desde el nacimiento del séptimo arte, para llevar a la gran pantalla historias de escritores célebres y no tan célebres, que han cosechado grandes éxitos de crítica y público y no pocos sonados fracasos. Todos recordamos alguna novela que nos produjo un gran impacto y que recomendamos a nuestros amigos, que al verla en el cine nos defraudó. También podríamos decir lo contrario. En algunos casos, depende de lo que hayamos hecho antes: leer y que nuestra imaginación ponga las imágenes, o ver y que lo imaginado no se plasme en la pantalla. Hay otras ocasiones en las que las dos posibilidades son altamente gratificantes. Recuerdo, por ejemplo, que cuando leí El Nombre de la Rosa, excelente novela de Umberto Ecco publicada en 1980, pensé que la película homónima, dirigida por el francés Jean-Jacques Annaud en 1986, con Sean Connery como el franciscano Guillermo de Baskerville, sublime en su interpretación, y un adolescente Christian Slater encarnando al benedictino Adso, no iba cumplir con mis expectativas. Sin embargo, la puesta en imágenes de lo que leí años antes superó con creces lo esperado. En este caso concreto,  el gran éxito de crítica y la popularidad adquirida por la novela fue lo que motivo que fuera llevada al cine.

Mi primera propuesta para esta sección es El señor de las moscas (Lord of the Flies en inglés), la primera y más célebre novela de William Golding.  Fue publicada en 1954 y se considera un clásico de la literatura inglesa. En el año de su publicación apenas tuvo difusión, pero años más tarde alcanzó gran fama en Inglaterra, considerándose imprescindible su lectura en colegios e institutos. La película, basada en la novela de Golding, fue dirigida por Harry Hook en 1990. Existe una película anterior, dirigida por Peter Brook en 1963 también basada en el mismo libro. La historia la protagonizan un grupo de estudiantes británicos, que durante un viaje en avión en periodo de guerra es derribado a causa de una fuerte tormenta y se estrella contra una isla desierta, siendo los únicos sobrevivientes. Los niños pasajeros se ven obligados a sobrevivir sin ningún adulto.

Espero que os guste la novela. A mí me impactó cuando la leí siendo adolescente. La película, aunque refleja en parte el espíritu de la novela, se queda quizás un poco corta. No soy yo quién para hacer una crítica cinéfila, pero si creo que debemos de ser capaces de juzgar lo que vemos, no solo como una copia fiel del original en imágenes. Son géneros distintos y como tales nos deben despertar distintas sensaciones. ¡Qué disfrutéis!

                                                           GONZALO GONZÁLEZ GONZÁLEZ