PRIMER PREMIO. SEGUNDO CICLO DE SECUNDARIA. IES HERRERA

Londres siempre había sido un sitio ajetreado, comercios, hoteles, turistas y demás era lo que sacaba de sus casillas a Luna y también la razón por la que no había vendido la casa que sus padres le dejaron a las afueras (muy, muy a las afueras) de la ciudad.
No era ni grande, ni lujosa, pero tenía una valla rosa y un pequeño huerto que encantaba a Luna.
Además, allí, en medio de la nada y rodeada de naturaleza, lo único capaz de molestarla era el canto de algún pájaro.

A las diez y media de la mañana, justo después de su té, emprendió el camino a la ciudad en su pequeño coche.
Primero fue a su clase de francés en la universidad, una hora más tarde, se volvió a montar en el coche, nerviosa a más no poder. Sus pulsaciones eran incontrolables y las manos le sudaban. ¿Era tan malo ir al psicólogo? A ella le hubiera gustado pensar que no, que era algo normal, pero nada estaba siendo normal últimamente.
Se limpió las manos en los pantalones y condujo hasta la dirección que apuntó en un papel.
Diez minutos después, allí estaba, probablemente le diagnosticaría algún desorden mental o algo así. Lo cual no deseaba para nada.
Decidida, bajó del coche y entró al edificio. Era un bloque de pisos y la Doctora Nelson vivía en el tercer piso.
Ella la recibió con una sonrisa y la llevó hasta una sala.
Luna se acomodó en un sillón blanco como la mujer le pidió, ella, en cambio, se sentó en una silla corriente.
-Luna, cuando me llamaste me preocupaste un poco con tanto misterio. Vamos, cuéntame.
Luna la miró a los ojos, estaba confusa, ¿era eso lo único que quería que hiciera? Porque lo había imaginado más difícil; preguntas abstractas y cosas por el estilo.
La historia en sí, se la había contado mil veces a ella misma y estaba segura de que ahora sonaría estúpida.
Al no obtener más preguntas de la doctora, con una fina voz, comenzó a contar.
-Es algo difícil de explicar-miró otra vez a la mujer.
-No importa.
Suspiró, masticó el chicle bien fuerte y dijo aquello que tanto le perturbaba.
-Veo…personas que no existen, bueno, en realidad sólo a una.
‘’Hace unos dos meses que esto empezó. Era viernes por la tarde, estaba recogiendo algunas flores por la orilla de un arroyo y escuché una voz muy familiar llamarme.
Gritó mi nombre al menos nueve veces hasta que me encontró. Era un chico, se llamaba Eric, él no me lo ha dicho, pero yo lo sé.
Tiene el pelo castaño, un poco de barba, los ojos azules y un tatuaje de un león en el brazo derecho, el cual ya había visto antes de ese día. No sé porqué sentí conocerlo.
Lo saludé, y le conté mis problemas ya que me inspiró confianza.
Cuando ya se hacía de noche, se apresuró a irse y yo sin más lo dejé.
No fue hasta que dejé de ver su cuerpo, que me di cuenta que no conocía a esa persona. Regresé a mi casa, me sentía angustiada y tenía miedo. Encendí todas las luces y cerré todas las puertas. Así me sentí más segura.
Una risa ya conocida resonó tras de mí, me giré y allí estaba él otra vez, lo abracé, fue estúpido porque es de Eric quien intentaba huir y…’’
Luna se calló, ya que la doctora se lo pidió. Le dijo que se fuera y no volviera, parecía enfadada, o asustada. No lo sé
Luna no quería volver a casa, allí se encontraría con Eric y junto a él se sentía muerta, mas volvió con la idea de combatir con él.
Condujo hasta su casa, cuando ya estaba llegando vio como dos personas hablaban tranquilamente en la puerta de su casa. Aunque un poco cambiado, una de ellas era Eric, y la otra, por muy imposible que fuera, era su madre.
Pero su madre había muerto, ella misma lo había visto. Se había ahogado en la playa y ella la vio desde la orilla. Su padre intentó rescatarla y acabó igual que ella.
Se frotó los ojos. No, la vista no le fallaba ella estaba allí conversando con su pesadilla, con Eric. Salió del coche, pero cuando se lo pensó mejor y quiso volver a este, Eric la llamaba y no se pudo negar, ya que cuando Eric estaba cerca, era otra persona.
Ahora no tenía miedo, se acercó y habló con ellos dos, hablaron sobre pájaros, a la madre de Luna le encantaban.
El sonido de un coche se escuchó, este apareció de detrás de un árbol y de él salió la Doctora Nelson. Aparentemente, Luna fue la única en verla ya que los otros dos ni la miraron. La mujer pasó de largo, y llamó a la puerta. Luna aunque quería, no podía llamarla.
Otro hombre, vestido de policía se bajó del coche y le dijo a la doctora:
-Ya te dije que la chica que vivía aquí murió hace ya tiempo.

Mª José Jiménez Domínguez (3º ESO A)

SEGUNDO PREMIO. PRIMER CICLO DE SECUNDARIA. IES HERRERA

TECNOLOGÍA Y MISTERIOS

Carlos estaba tendido en su cama, con la luz de la lámpara de mesa encendida; esperándome. Entré a la habitación suavemente iluminada y dije:
-Hola, campeón. Te he traído el relato de esta semana. Es de un tal Ocaso, del concurso Platero.-Yo trabajo en un instituto de otro pueblo, en Huelva. Mi hijo Carlos tiene 10 años y le encantan los relatos de misterio, y adivinar quién es el culpable del asesinato.- Comencemos.
Todo consistía en hacer un trabajo para la clase de Tecnología. Algo que ayudara cotidianamente: al amo/a de casa. Nosotros elegimos a un pela-patatas.
Mis amigos (Ángela y Juan) y yo pasamos toda la tarde encerrados en mi cuarto: elaborando planos, buscando piezas y construyendo un pela-patatas. El único inconveniente fue no encontrar mi destornillador de estrella, así que lo dejamos para que yo lo apretara.
Había que entregar el trabajo en la biblioteca del Instituto, ya que permanecería abierta (eran tiempos de recuperaciones). Yo lo llevé a las diez y media, después de comer. Me desperté a las siete de la mañana, tirado en el suelo y con una herida en el pie. “Maldito sonambulismo”, pensé.
Aquí acaba el planteamiento- dije con tono bajo y expectante, esperando una respuesta. Solo contestó con un “Continúa”.
Han asesinado al profesor.
Datos:
-Su vida personal no era muy buena.
-El arma del crimen es NUESTRO pela-patatas.
– Lo hizo alguien sin intención.
-Aquí acaba. Por detrás pone el asesino. ¿En quién piensas?- Le pregunté, interesado.
-Es Ángela- dijo con un semblante serio.

Como espero que ya sepas, el asesino es el mismísimo Nacho Olivares, mi narrador y protagonista. En el libro se manifiesta que es sonámbulo, que se hizo una herida en el pie (porque cuando iba sonámbulo, iba descalzo) y que los tornillos del pela-patatas estuvieron siempre sueltos, nunca nadie los apretó. No penséis que Nacho es un asesino; tropezó (razón por la que se hizo la herida) y como iba jugueteando con las cuchillas (costumbre típica en él) se cayó encima de Ventura y le clavó las cuchillas por acto reflejo, que fue a parar al corazón del pobre Ventura.
-Otra vez será, Carlos- le contesté, y le arropé y besé en la cama. Me fui a dormir.

Ocaso.

Álvaro Cabello Gálvez (1º ESO D)

PRIMER PREMIO. PRIMER CICLO DE SECUNDARIA. IES HERRERA

“Niña de 15 años se suicida¨. El miércoles 17 de Abril de 2013 todos los telediarios y periódicos daban esta noticia. Coincidió que la profesora de lengua me mandó escribir un relato breve, y se me ocurrió hacerlo sobre este tema de actualidad.
Sirva para decirles a todos aquellos adolescentes y a mí misma que a veces los problemas son gigantes en la soledad y diminutos si los compartimos. Esta es la historia de un chico o una chica que decidió contarlo.
I
Por fin llegué a aquella curva en la que me encontraba tan a gusto, bajé de la bicicleta, me aparté de la carretera y me senté debajo de aquel viejo árbol, como hacía siempre que los problemas se me amontonaban. El sol se estaba ocultando, el cielo tenía unos colores difíciles de definir. Siempre que iba a aquel lugar salía con mis ideas ordenadas y sabiendo que tenía que hacer, esta vez los problemas eran más grandes y graves.
Me levanté y me acerqué al precipicio, un pequeño movimiento y me libraría de todo, en un segundo todo acabaría. Di un paso para adelante y mi pie quedó en el aire, En mi interior algo o alguien, me decía que tenía que ir para atrás.
Contemplé el sol ocultándose. Mi pensamiento se perdía tras el horizonte como el sol.
En casa me estarían esperando –me dije-, esta mañana salí con un portazo. Mis padres, que decir de ellos, no eran malos, pero hacía tiempo que habían tirado la toalla conmigo.
Ya era de noche, monté en la bici.
Cuando llegué a mi casa mi padre no había llegado del trabajo, mi madre estaba preparando la cena.
Me llamó para preguntarme como me había ido el día, yo casi no contesté, me fui para mi cuarto y me tumbé en la cama.
II
Mirando el techo me adormilé y los fantasmas de la tarde se convirtieron en gigantes.
No sé cuánto tiempo pasé.
¿Cómo conseguir lo que necesitaba? ¿Cómo quitármelos de encima?
III
La cena fue silenciosa, cada uno miraba su plato y de fondo el ruido de la televisión.
Cuando terminamos mi padre se marchó a su sillón, yo me levanté y me fui a mi cuarto. Mi
Madre se quedó sentada observando como subía esas amplias escaleras. Se sentía sola, seguro, pero ella se lo había buscado por meterse en mis asuntos.

IV
Al día siguiente en clase, mis ¨compañeros¨ estaban callados a la pregunta del profesor de lengua. (Era majo y atento, pensé) Por un momento Pasó por mi mente contarle mi problema, que era más grande cada minuto que pasaba.
La clase terminó y salimos al recreo. Mis amigos del colegio ahora me miraban como un bicho raro. Mi amigo del alma, ese con él que compartí los llantos en la guardería, me saludaba muy esporádicamente. Pasamos muchos momentos juntos, compartimos juegos, paseos, cumpleaños… ¿Lo recordará? (me pregunté) -.-
De repente me abordaron por la espalda:
-¿Qué pasa tío, tienes lo nuestro?
Otro me enseñó una navaja mientras decía:
-Con nosotros no se juega chaval, te queda hasta el domingo.
-Sabemos dónde vives.
El resto de las clases las pasé pensando: tengo que contárselo a alguien, ¿pero a quién?
V
De nuevo de noche. Un día menos. En casa todo fue como el día anterior, no sé si me notarían algo pero ellos actuaban como el día anterior: el sillón de mi padre…
VI
Aquella noche le ayudé a mi madre a quitar la mesa.
¨Mamᨠdije, ella me miró y contestó:
-¿Qué quieres hijo mío?
-Estaba buena la cena, dije.
-Gracias hijo, ¿cómo te fue el instituto?
-Mal
-¿Por qué?
Sus ojos me iluminaron, su rostro tranquilo me decía que podía confiar en ella. Se sonrió:
-Venga no habrá sido tan malo. Todo tiene solución.
Los platos sonaban mientras hablábamos, sus gestos me daban confianza, esta vez no me forzó. Todo iba despacio, era yo el que hablaba.
Hablaba, contaba y lloraba, ella me escuchaba. Le conté todo, nada se me quedó dentro, me sentí aliviado, ella jamás perdió la calma.
Cuando terminé me cogió de las manos y mientras las apretaba me decía:
-Mañana lo solucionamos. Gracias por contármelo hijo.
Me sentí aliviado era como si las palabras de confianza de mi madre me hubieran librado de la gran carga que llevaba soportando desde hacía tanto tiempo que ya ni me acordaba. Mi espalda dejó de estar encorvada, mis ojos se iluminaron. Mañana iremos los dos al instituto y lo solucionaremos de la mejor forma posible. Mañana será otro día y…
Así fue como al cabo de los años me he hecho ¨escuchador¨, porque a veces, casi siempre tener una persona que escucha es encontrar una solución, y la solución a veces está detrás de unos libros, o de unos platos. Siempre la tenemos a nuestro alcance no tenemos que irnos muy lejos para encontrarla.

Soledad Rodríguez Raya. 2º ESO A

EL PLANETA PARALELO. Cuento de Alma.

Eran las 4 y Miriam acababa de comer. Como todos los días se dirigió a su escritorio a hacer los deberes.

Miriam era una niña muy curiosa y tenía una mentalidad fuera de lo común y ¿qué quiero decir con eso? Pues quiero decir que pensaba cosas algo raras e interesantes,  que a poca gente se le pasaba por la cabeza.

 Bueno como bien he dicho antes, ella se puso a hacer sus deberes y empezó a hacerse las mismas preguntas que siempre le andaban por su cabeza una y otra vez, preguntas como; ¿Vivirá gente en otros planetas? ¿Cómo será esa gente?  … y muchas más.

Miriam miró su reloj y marcaban las 5 y media.

-¡Mamaaaaaa!  Me voy al parque a jugar –gritó mientras salía corriendo de su habitación.

-Valeeeee, ten cuidado – le contestó su madre.

 Miriam salió de su casa corriendo hacia el parque, donde se encontró a su amigo Pedro y a su amiga Rocío.

-¡Hola! –dijeron los dos al mismo tiempo

-¡Hola chicos! Contestó Miriam algo sofocada.

-¿Puedo haceros una pregunta?

-Claro –contestaron ambos

-¿Vosotros creéis que además de nosotros podrá vivir otra gente en otros planetas?

-¿Otra vez con la misma pregunta que siempre?-contestó Rocío algo cabreada. –Miriam ¿qué mas da si vive otra gente en otros planetas? Anda y vente a jugar con nosotros.

-NO, -contestó Miriam con claridad y seguridad. Si no te importa quien habita en este mundo además de nosotros juega tú y diviértete. Y se fue con paso seguro y ligero.

Pasaron semanas y la niña todas las tardes oía un ruido en su habitación debajo de su cama. Hasta que un día se hartó y miró. ¡QUÉ SUSTO SE DIÓ! Debajo de su cama halló a una niña exactamente igual que ella, totalmente simétrica. La niña inmediatamente cuando miró a Miriam se asustó y salió corriendo.

-¡Espera! no te vayas –gritó Miriam totalmente sorprendida.

La niña se acercó lentamente a ella.

-¿Pero quién eres? Eres exactamente igual a mi y empezó a hacerle preguntas.

-Bueno sentémonos, te voy a contar quien soy y de donde vengo,  si me dejas te responderé a todas tus preguntas. –Soy Alex….-empezó la niña.

-¿Alex? Pero si eres una chica , -le interrumpió Miriam.

-Ya lo sé, pero es que de donde vengo yo , los niños se llaman como las niñas y las niñas como los niños , no se si me entiendes. Y Alex empezó a explicárselo todo.

-Yo vivo en Loxen una pequeña ciudad de Santén ¿Lo conoces? –preguntó Alex.

-¿Loxen? ¿Santén? , ¿Pero en qué mundo vives? Interrumpió Miriam de nuevo

-Vivo en un planeta llamado Tierra , y estaba tranquilamente escuchando música y de pronto cerré los ojos y me encontré aquí debajo de tu cama. Siempre he pensado que había vida en otros planetas. Una vez hace mucho tiempo mi abuela me contó que si deseas algo mucho solo tienes que cerrar los ojos apretarlos y desear con todas tus fuerzas algo , ¡Y ME HA OCURRIDO!

-Miriam le cogió del brazo y la llevó al parque. Allí estuvieron hablando un largo tiempo. Y después de todo se levantó y gritó:

-¡Ya está yo desee los mismo! Por fin , por fin se me cumplió mi sueño-y gritaba y saltaba de la alegría.

-¿Qué como dices? ¿Que a ti te pasó lo mismo?

-Siiii , era mi sueño, encontrar a alguien de otro planeta.

-Wauuu –dijo Alex ¡ES IMPRESIONANTE!

-Sí , Jajajaja –rieron las dos.

 Pasó un largo tiempo y Alex y Miriam se hicieron súper amigas , por no decir que Miriam la llamaba “hermana” .

Pero en ese largo tiempo Alex pensaba que no siempre podía quedarse allí, Necesitaba a sus padres.

-Miriam

-¿Qué?

-Necesito irme, no me puedo quedar aquí para siempre , me lo he pasado genial, nunca me  había divertido tanto , pero  casi siempre en los momento felices debe de haber alguna desgracia o pena y en este caso soy yo , que me voy.

-Nooo , pero ¿cómo te vas?

-Como entré en este planeta , deseándolo.

-Bueno, siento decirlo pero ¡adiós! Te echaré mucho de menos “hermana”.

-Vale ¡adiós! Y yo ya volveré .

 Y desapareció.

 

Conclusión si sueñas mucho o deseas algo con mucho entusiasmo se podrá hacer realidad. Por eso ten cuidado con lo que desees.

                                                               FIN

Alma Algarrada Romero, es una niña de 12 años de edad que tiene una imaginación desbordante. Le gusta escribir y leer, aunque lo que realmente más le divierte es estar en la calle con sus amigos.

«Disparos al aire» de Isaac Páez

Disparos al aire constituye un artefacto narrativo que gravita obsesivamente sobre la idea del azar. Compuesto por tres novelas cortas, en sus dos primeras partes («La institución permanente» y «Una novela del Oeste») el lector irá explorando un cruce coral de casualidades desde el desierto de Arizona hasta el solar cercano a Burgos en el que se rodó la escena final de El Bueno, el Feo y el Malo. Aparentemente sin conexión, todo se une en un interesante juego metaliterario con la tercera parte («Tráfico epistolar») en la que, con una profunda reflexión literaria, el autor hace autocrítica y se enfrenta a sus conflictos internos como narrador mediante un intercambio de emails que incluye unas sabrosas «lecciones a un joven escritor».
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Ganadora del PREMIO ANDALUCÍA JOVEN DE NARRATIVA 2012, esta obra pretende ahondar en las casualidades y en la frontera entre realidad y ficción mediante una trama repleta de personajes y elementos que conectan con el cine o las teleseries. Todo ello aderezado con una mitomanía personal del autor cercana a la estética del rock-western y una profunda autocrítica metaliteraria. El azar, las referencias de mitos modernos y la destrucción de la frontera entre la escritura y la vida son los ejes sobre los que se mueve esta primera obra narrativa de Isaac Páez.

EL AUTOR

Isaac Páez (Sevilla, 1984). Es Licenciado en Historia y profesor de enseñanza secundaria. Hasta el momento ha publicado los poemarios Entre la oscuridad y la química, Contrato a tiempo perdido (por el que resultó ganador del XV premio de poesía Universidad de Sevilla) y Harmon Avenue.
Disparos al aire
es su primera tentativa narrativa y ha resultado ganadora del Premio Andalucía Joven de Narrativa en su edición de 2012.

PABLO NERUDA

Pablo Neruda es uno de los grandes poetas del siglo XX. Un escritor y diplomático chileno (1904-1973) que ganó los premios Lenin de la Paz y Nobel de Literatura y en cuya obra destacan tanto los versos amorosos como los comprometidos.  Sus poesías proceden de una pluma brillante y apasionada, y de un corazón que saboreó las mieles del amor y también padeció el desamor.

Aquí os dejo dos poesías para que las disfrutéis.

TENGO MIEDO

Tengo miedo. La tarde es gris y la tristeza
del cielo se abre como una boca de muerto.
Tiene mi corazón un llanto de princesa
olvidada en el fondo de un palacio desierto.

Tengo miedo. Y me siento tan cansado y pequeño
que reflejo la tarde sin meditar en ella.
(En mi cabeza enferma no ha de caber un sueño
así como en el cielo no ha cabido una estrella.)

Sin embargo en mis ojos una pregunta existe
y hay un grito en mi boca que mi boca no grita. No hay oído en la tierra que oiga mi queja triste
¡abandonada en medio de la tierra infinita!

Se muere el universo de una calma agonía
sin la fiesta del Sol o el crepúsculo verde.
Agoniza Saturno como una pena mía,
la Tierra es una fruta negra que el cielo muerde.

Y por la vastedad del vacío van ciegas
las nubes de la tarde, como barcas perdidas
que escondieran estrellas rotas en sus bodegas.

Y la muerte del mundo cae sobre mi vida.

PUEDO ESCRIBIR LOS VERSOS MÁS TRISTES ESTA NOCHE

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como esta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche esta estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque este sea el ultimo dolor que ella me causa,
y estos sean los últimos versos que yo le escribo.

Pablo Neruda

DANTE ALIGHIERI

Poeta, prosista, teórico de la literatura, filósofo y pensador político italiano. Está considerado como una de las figuras más sobresalientes de la literatura universal, admirado por su espiritualidad y por su profundidad intelectual. Dante nació en Florencia, en los últimos días de mayo o los primeros de junio del año 1265, en el seno de una familia que pertenecía a la pequeña nobleza. Su madre murió cuando todavía era pequeño, y su padre al cumplir los 18 años. El acontecimiento más importante de esta trágica juventud, según su propio testimonio, fue conocer, en el año 1274, a Beatriz, la mujer a quien amó y que exaltó como símbolo supremo de la gracia divina, primero en La vida nueva y, más tarde, en su obra maestra, La Divina Comedia. Los especialistas han identificado a Bice di Folco como la noble florentina Bice di Folco Portinari, que murió en 1290, con apenas 20 años. Dante sólo la vio en tres ocasiones y nunca habló con ella, pero eso fue suficiente para que se convirtiera en la musa inspiradora de casi toda su obra. Se sabe muy poco acerca de la educación de Dante, aunque sus libros reflejan una vasta erudición que comprendía casi todo el conocimiento de su época.

La obra maestra de Dante, La Divina Comedia, la debió comenzar alrededor de 1307 y la concluyó poco antes de su muerte. Se trata de una narración alegórica en verso, de una gran precisión y fuerza dramática, en la que se describe el imaginario viaje del poeta a través del Infierno, el Purgatorio y el Paraíso. Durante su periplo a través del Infierno y el Purgatorio, el guía del poeta es Virgilio, alabado por Dante como el representante máximo de la razón. Beatriz, a quien Dante consideró siempre tanto la manifestación como el instrumento de la voluntad divina, le guía a través del Paraíso.

Ya en el siglo XV, muchas ciudades italianas habían creado agrupaciones de especialistas dedicadas al estudio de La Divina Comedia. Durante los siglos que siguieron a la invención de la imprenta, aparecieron más de 400 ediciones distintas sólo en Italia. La Divina Comedia ha sido traducida a más de 20 idiomas.

La vida y obra de Dante ha tenido una influencia decisiva en la construcción de la identidad italiana y en general en la cultura moderna. Muchos escritores e intelectuales han utilizado y lo siguen haciendo la Divina Comedia y otras obras de Dante como una fuente de inspiración temática, lingüística y expresiva.

Esta influencia en el mundo del cine es evidente en la película Hannibal, el Dr. Hannibal Lecter y el Inspector Pazzi ven una ópera al aire libre en Florencia que se basó en La Vita Nuova de Dante, llamado Vide Cor Meum. Que estaba especialmente compuesto para la película. Basado en el capítulo tres del La Vita Nuova. En la película «seven» se habla de «La Divina Comedia», de los siete pecados capitales y del purgatorio. También se observa como fuente de inspiración en novelas de escritores españoles  actuales, como por ejemplo Matilde Asensi lo utiliza en su novela «El último Catón». La epopeya dantesca ha inspirado, además, a numerosos artistas, hasta el punto de que han aparecido ediciones ilustradas por los maestros italianos del renacimiento Sandro Botticelli y Miguel Ángel, por los artistas ingleses John Flaxman y William Blake, y por el ilustrador francés Gustave Doré. El compositor italiano Gioacchino Antonio Rossini y el alemán Robert Schumann pusieron música a algunos fragmentos del poema, y el húngaro Franz Liszt se inspiró en él para componer un poema sinfónico y su influencia llega hasta la música actual en grupos como Sepulture o Metamorfosi. Su inspiración llega hasta el mundo de los videojuegos.Como podéis comprobar su obra es todo un lujo.

Cuando fuí a Florencia, la ciudad me dejó hipnotizada, y recuerdo perfectamente que el primero sitio que visité fue la Plaza de la Santa Croce, donde se encuentra la basílica que lleva este nombre y presidiendo su entrada hay una monumental estatua de Dante. Después leí que fue aquí, donde Stendhal en 1817 padeció vértigo, palpitaciones y confusión …, llamándose a partir de este momento Síndrome de Stendhal, a una especie de enfermedad psicosomática,  que cursa como una reacción ante la exageración de la belleza y del goce artístico . No me extraña nada que le ocurriera, yo me mantuve así todo el tiempo de mi estancia florentina. A raiz de esa visita me interesé por Italia y lo italiano, más que nunca y eso fue lo que me llevó a leer»La divina comedia», que no acabé y que ahora que os la estoy recomendando prometo acabarla, pese a su complejidad.

Belén Romero Pérez

Este artículo se publica en conmemoración al mes en que se supone que nació Dante

E-BOOKS

  • La tecnología está muy presente en nuestras vidas y esa presencia va en aumento. Ahora mismo, por ejemplo, estoy utilizando mi ordenador; el archivo lo guardaré en un pen drive para corregirlo en casa; lo enviaré por e-mail al administrador del blog; y finalmente estará accesible para todos localizando la página en un buscador. Mientras escribo este artículo, me da un poco de vértigo pensar que cualquier persona del planeta, con una tecnología no muy sofisticada, podrá leerlo dentro de pocos segundos. Estas tecnologías forman ya parte de nuestro universo cotidiano. Algunas de ellas, el teléfono móvil, el ordenador portátil o la agenda electrónica, son utilizadas como herramientas de trabajo,  y también como elementos importantes de ocio y tiempo libre. A estas podríamos añadir las video consolas, el uso de las redes sociales y ahora también el libro electrónico: el e-book. Ya nos hemos acostumbrado a este prefijo intruso que colocado delante de ciertos sustantivos, por supuesto en inglés, convierte a las cosas en virtuales, e-lectrónicas, las transforma en algo inmediato, visual -imprescindible tener pantalla TFT y con cuantas más pulgadas mejor-, y también, en la mayoría de los casos, en e-fímeras. ¿Para qué guardar un e-mail o un sms? Antes conservábamos en una caja de madera o de esas de latón con preciosos dibujos serigrafiados, como una parte de nosotros mismos, en el baúl de los recuerdos de una vida, un telegrama o una carta manuscrita, un poema en una servilleta de papel, una fotografía o un viejo libro de poemas que nos emocionó con algún amor adolescente. Hoy casi todo se ha transformado en virtual, también los libros. Uno de estos e-books ha caído en mis manos gracias a lo reyes magos,  en los que me resisto a dejar de creer. Impresionante lo de estos artilugios: 1000 libros venían incluidos en un aparato de tamaño  similar a un libro de bolsillo de 100 páginas. ¿Se imaginan que les regalen de una vez 1000 libros de los de toda la vida? Llevo años completando una biblioteca en casa. Afortunadamente, los libros ocupan todas las estanterías que tengo disponibles y es un placer no solo visual, sino de contacto físico con ellos: releer párrafos sueltos, recordar a sus autores, identificarlos por el lomo o por la portada… El libro digital me ha abrumado, pero no me ha conquistado. La lectura es algo más que procesar palabras escritas sucesivamente para contar una historia o una idea, la lectura tiene mucho de ritual, aunque sea cotidiano: el marcador del extremo de la página doblado, el libro abierto en la mesilla de noche por el último párrafo en el que te visitó Morfeo, el olor de las páginas amarillentas del libro de aventuras de tu infancia o la dedicatoria del amigo, del ser querido o del autor que te dejó escritas esas pequeñas cosas que solo se dicen en la página anterior al prólogo. El acto de leer implica seleccionar cuidadosamente tu libro, ya sea por el título, por una recomendación o porque en la contraportada nos atrajo la sinopsis o la calidad del autor del mismo. Incluso el diseño de la portada puede atraernos para decidir su lectura. Cuando llega el momento mismo de su disfrute, buscamos acomodo en el sillón, una buena luz que nos ilumine y una estancia tranquila donde recrear el universo que el escritor nos describe en sus páginas. Parte de este encanto se pierde con el libro e-lectrónico. Pero, a pesar de todo, si no tienes el hábito de la lectura del libro tradicional, LEE, lee todo lo que tengas a tu alcance. Para empezar, no te pierdas este enlace sobre el libro de los libros, las aventuras y desventuras de nuestro hidalgo “Don Quijote de la Mancha”. Merece la pena disfrutar de las nuevas tecnologías con este regalo de la Biblioteca Nacional. Buen provecho.

http://quijote.bne.es/libro.html

GONZALO GONZÁLEZ GONZÁLEZ